Hongos paracaídas, Bielorrusia

Hongos paracaídas, Bielorrusia

© Máté/Nature Picture Librar

Un mundo bajo tus pies. Hongos paracaídas, Bielorrusia

El hongo paracaídas, fotografiado aquí en Bielorrusia, es uno de los organismos más singulares del sotobosque: sus sombreros minúsculos —de apenas un centímetro— se sostienen sobre tallos negros y rígidos que parecen hilos de alambre. Crece en grupos sobre hojarasca y ramas muertas, y posee una cualidad extraordinaria: puede desecarse por completo y revivir con la siguiente lluvia. Los hongos no son plantas, sino un reino propio que descompone materia orgánica y mantiene vivos los ecosistemas forestales; lo que vemos sobre el suelo es solo la punta visible de una red subterránea de micelio que puede extenderse varios metros.

En España, la tradición micológica es profunda: los bosques de pinos y robles del Sistema Ibérico, los Pirineos y Galicia se llenan cada otoño de recogedores de setas. Desde la apreciada trufa negra de Teruel hasta el popular boletus, los hongos son aquí tanto parte de la cocina como del paisaje.

Related Tags