Álamos de otoño cerca de Guardsman Pass, Utah, EE. UU.
© Danita Delimont/Shutterstoc
La estación dorada. Equinoccio de otoño
Los álamos temblones tiñen de oro las laderas próximas a Guardsman Pass, en Utah (EE. UU.), justo cuando el hemisferio norte estrena estación. El otoño ha entrado en España esta madrugada, a las 02:05 en hora peninsular, según el Observatorio Astronómico Nacional: el Sol cruza el ecuador celeste rumbo al sur y el día y la noche pasan a durar casi lo mismo.
Lo que parece un bosque de árboles independientes suele ser otra cosa. Muchos álamos temblones crecen en colonias conectadas bajo tierra, con troncos que brotan de una misma raíz y comparten código genético. Aunque las hojas amarilleen y caigan, el organismo sigue vivo abajo, esperando.
En España vive un pariente muy cercano, el álamo temblón europeo, que forma bosquetes en el Pirineo, la cordillera Cantábrica y el Sistema Ibérico, y que también anuncia el otoño poniéndose amarillo.
Alerces dorados con el pico Prusik de fondo, Enchantments, Washington, EE.UU.
Jardín de las Tullerías abriendo paso al Louvre, en París, Francia
VanDusen Botanical Garden, Vancouver, Canada
El dosel de álamos a lo largo de Last Dollar Road cerca de Telluride, Colorado, Estados Unidos
Pando, en el bosque Fishlake, Utah
Álamos durante el otoño, Bosque Nacional Fishlake, Utah, EE. UU.
Abedules en otoño, Drammen, Noruega
El castañar de El Tiemblo, en Ávila, Castilla y León.