Madre manatí y cría, Crystal River, Florida, EE. UU.
© Gregory Sweeney/Getty Image
Un baño relajante. Mes de Concientización sobre el Manatí
Noviembre no es solo tiempo de castañas, setas y platos calientes; también es el Mes de Concienciación sobre el Manatí, una ocasión ideal para descubrir a estos tranquilos gigantes del mar. Lejos del protagonismo de los delfines o los tiburones, los manatíes conquistan corazones con su calma y simpatía.
Estos mamíferos habitan en las aguas cálidas del mar Caribe, el golfo de México, la cuenca del Amazonas y la costa occidental de África. Pueden superar los 550 kilos de peso, pero su dieta es completamente vegetariana. Se mueven despacio, a unos 8 kilómetros por hora, lo que los hace vulnerables ante las embarcaciones rápidas. Por eso existen las llamadas “zonas de no estela”, que limitan la velocidad para protegerlos.
Curiosamente, los manatíes están más emparentados con los elefantes que con las vacas, a pesar de su apodo de “vacas marinas”. Ambos son pacíficos y muy inteligentes. Si planeas un viaje a destinos caribeños, recuerda respetar su entorno y navegar con calma. Este noviembre, deja que el espíritu tranquilo del manatí te inspire a disfrutar del mar sin prisas.
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