Pingüinos adelaida en Isla Posesión, Antártida
© Tui De Roy/Minden Picture
La época de apareamiento. Buscando el amor de su vida
Los pingüinos adelaida están alterados estos días. Acaba de comenzar la época de apareamiento y tienen que encontrar a su pareja. Los mayores buscarán a la misma del año pasado y del anterior, porque esta especie es normalmente monógama. Y los jóvenes tendrán que descubrir al amor de su vida entre miles de individuos. Luego construirán un nido con piedras que encontrarán en los alrededores o que robarán de otros nidos, porque el pingüino adelaida no tiene escrúpulos ni problemas morales.
Esta especie la descubrió en 1840 el explorador francés Julles Durmont d’Urville. Y a la hora de documentarla le puso el nombre de su mujer. Habita principalmente en la Antártida y es inconfundible por el círculo blanco que luce en torno a sus ojos. No es muy grande y se alimenta principalmente de moluscos y plancton.
La época de emparejamiento y reproducción va de octubre a febrero. Y una vez los nidos están hechos y las crías han nacido, la colonia colabora con una solidaridad asombrosa. El cuidado de los recién nacidos se lo reparten y todos participan a la hora de alimentarlos. A principios de marzo las crías deberán haber aprendido a nadar y a encontrar comida por si mismas. Entonces la colonia se disuelve y los pingüinos vuelven al mar, donde pasarán el invierno entre los icebergs.
Remolino helado en el parque nacional Oulanka, Kuusamo, Finlandia
Oseznos polares saliendo por primera vez al aire libre en el parque nacional Wapusk, Canadá
Pingüinos emperador con decenas de crías en la isla del Cerro Nevado, Antártida
Lago del Cráter, Oregón, EE.UU.
Lago Eib a los pies del Zugspitze, Baviera, Alemania
Familias jugando con la nieve en el parque Barnett Demesne, Belfast, Irlanda del Norte
Ballena jorobada jugando con su cría en la costa de Tonga
El ibón de Plan congelado bajo la nieve, en el Pirineo aragonés, Huesca